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Movilion

El marketing móvil ¿es para las PyMEs?

Por Rodolfo Lamadrid

El mundo de las aplicaciones móviles está entrando en una etapa de masificación marcadamente fructífera para los negocios de todos los días. Es común escuchar en cualquier rincón del mundo la expresión hay una aplicación para eso.  Y es dentro de este marco de expansión fenomenal para el marketing móvil que las PyMEs encuentran una oportunidad única para hacer crecer sus ingresos.

El uso de aplicaciones móviles ya no es un beneficio exclusivo para las corporaciones o multinacionales en términos de costos, ni tampoco una cosa rara o dificultosa para los usuarios finales en cuanto a la usabilidad. La variedad de servicios existentes en el mercado permite que con una inversión relativamente accesible se puedan implementar estrategias móviles de alto impacto en los negocios apuntando a segmentos amplios de consumidores.

Por ejemplo, Magic Beans es un minorista de juguetes y artículos para bebés, que lanzó en Estados Unidos una aplicación para que en sus locales los clientes lleven la cuenta de lo que están comprando sin tener que pasar por la caja. La herramienta se ayuda con la cámara de fotos del celular y escanea el código del producto para identificarlo y proveer reviews de otros usuarios, información de la marca, precio, disponibilidad, etc.

A su vez, por cada producto elegido, la aplicación recomienda otros dos similares y otorga cupones y descuentos para su compra. En un mes, aquellas personas que habían descargado la aplicación incrementaron sus compras un 8%. Después se supo que la dueña de Magic Bean había adquirido la aplicación sin cargo, tras acordar con sus desarrolladores que su comercio sería utilizado como un campo de testeo.

Gracias a casos como este la viabilidad de implementar aplicaciones móviles dentro de los negocios cotidianos está más que comprobada. Así es que al momento de pensar cómo debe ser la aplicación surgen dos interrogantes desde el punto de vista tecnológico ¿conviene desarrollar una aplicación nativa para celulares o es mejor elegir un producto web HTML5 para múltiples plataformas?

Esencialmente existen dos tipos de aplicaciones: las nativas y las web. Las aplicaciones nativas son desarrolladas para sistemas operativos particulares como iOS de Apple o Android de Google, y se instalan directamente en el dispositivo previa descarga en tiendas online (AppStore, Google Play). Por el otro lado están las aplicaciones web (HTML5) que se operan a través del navegador del teléfono -y por ello pueden ser más lentas- pero funcionan en una gran variedad de sistemas. Al no existir tiendas online que las agrupen los consumidores tienen mayores dificultades para encontrarlas.

Hoy cualquier empresa pequeña o mediana puede desarrollar su aplicación nativa o web utilizando herramientas del estilo “hágalo-usted-mismo”, o bien contratar a un desarrollador para que haga todo ese trabajo. Para quienes se animan al “do-it-yourself” existen plataformas como Tiggzi que ofrecen herramientras “arrastre y suelte” que permiten no sólo crear la aplicación mediante un template predefinido sino también integrarla con redes sociales como Facebook.

Esta clase de servicios no requieren habilidades avanzadas de programación pero sí algunos conocimientos en JavaScript, HTML o CSS. El costo depende del alcance y la complejidad de la aplicación. Por ejemplo, utilizando Tiggzi, que es un servicio de suscripción basado en la nube, el costo varía entre gratis para una aplicación, a 50 dólares por 50 aplicaciones. Y hemos dicho que un diseño personalizado mediante programador costaría unos miles de dólares, pero siempre será hecho a medida de las necesidades puntuales de su negocio.

Pero más allá de los costos, ambas propuestas presentan diferencias significativas desde lo tecnológico. Por ejemplo, un único esfuerzo para desarrollar la aplicación en HTML5 permitirá aprovecharse en múltiples plataformas como monitores, tablets o celulares, todo vía Web. Además, la mayoría de las aplicaciones HTML5 son fáciles de customizar permitiendo a las marcas realizar modificaciones sobre la marcha sin tener que preocuparse por códigos complejos.

Del otro lado encontramos las aplicaciones nativas que son específicas para cada plataforma, pero también mucho mejor optimizadas para su funcionamiento entregando mejores tasas de respuesta y performance. Las diferencias centrales podrían graficarse del siguiente modo:

Web HTML5 Nativa
Distribución Web Tiendas online
Geolocalización Si Si
Accesibilidad Online Online/Offline
Velocidad Lenta Rápida
Publicación Un diseño único (template) Un diseño por Sistema Operativo
Control del contenido Fácil Complicado

¿Cómo decidir por una u otra? Bueno, ese es el desafío que tienen hoy por delante las PyMEs para incrementar sus negocios dentro de un ecosistema de aplicaciones. La realidad demuestra que existen tantas aplicaciones como ideas dando vueltas: la clave estará en saber cuáles son las ideas que mejor encajan con el modelo de negocios. Desde el punto de vista tecnológico, no existen impedimentos para que una pequeña empresa pueda implementar una estrategia de aplicaciones móviles de alto impacto en sus negocios cotidianos. Sólo es cuestión de animarse.